El sueño constituye uno de los procesos biológicos esenciales para la recuperación física y emocional. Sin embargo, en personas que han experimentado trauma, este mecanismo puede alterarse de manera significativa. Terrores nocturnos, pesadillas recurrentes y despertares abruptos no son episodios aislados, sino manifestaciones de un sistema neurobiológico que continúa procesando información...
Utilizamos cookies propias y de terceros para asegurar que damos la mejor experiencia. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo con la Política de cookies.